Terremotos

El ‘beso’ geológico que pone en peligro a una gran parte de la península

El acercamiento de dos placas tectónicas, las fallas asociadas y la configuración de terreno aumentan el riesgo sísmico.
viernes, 5 de febrero de 2021 · 10:00

Los seísmos que se han presentado en las últimas semanas en Granada y otros puntos de la  franja meridional española, han puesto en evidencia de nuevo las circunstancias por las que más de 14 millones de españoles se encuentran en zonas en riesgo alto o muy alto de terremotos.

El principal factor de estos terremotos en el sur de la península Ibérica es el acercamiento constante de África a Europa, en lo que se podría llamar un beso geológico. Pero lo que en sí causa los movimientos telúricos, son las múltiples fallas o fracturas del terreno que junto con la configuración del terreno, hacen más fuertes los temblores, aunque geológicamente sean considerados como de poca intensidad. 

Los terremotos que se han registrado a lo largo del milenio, confirman cada vez más el peligro que existe y han permitido configurar el mapa de riesgo alrededor de los límites de las placas continentales, la costa este y los Pirineos. 

Mapa de peligrosidad sísmica en España. Fuente: El País

Según declaraciones de Jesús Galindo Zaldívar, profesor y catedrático de la Universidad de Granada para el diario El País que publica hoy un amplio informe en el que se explican estos fenómenos, la península Ibérica se encuentra ubicada en la confluencia de la Dorsal Media del Atlántico, la cordillera volcánica que divide de norte a sur el océano, y la placa euroasiática y la africana. Cada año se produce un acercamiento de estas dos últimas de entre cuatro y cinco milímetros.

Este beso geológico es el que origina los movimientos de la Península. La cadena de seísmos que se han presentado desde el 2 de diciembre de 2020 hasta este 27 de enero, según la Red Sísmica Nacional, registró más de 430 terremotos de entre 3 y 4,5 puntos de magnitud en el área de Atarfe, al lado de la capital de Granada. 

La geóloga e investigadora del IGME, Ana Ruiz Constán, asegura que “el acercamiento de las placas tectónicas ha sido el motor”, pero en el caso Granada han sido fundamentales las fallas asociadas existentes. El también geólogo Raúl Pérez, considera que España concentra lo que ha llamado una extensa “zona caliente” de riesgo sísmico comprendida desde las áreas de Huelva hasta Alicante, los Pirineos y una parte de Galicia, donde hay alto riesgo de sufrir terremotos, a pesar de que la frecuencia de los grandes seísmos sea menor.