UN CLÁSICO

Sopa de ajo: un bocadillo contundente, con el que aprovecharás las sobras y entrarás en calor

De todos los caldos, este es uno de los más tradicionales de la gastronomía española.
jueves, 17 de diciembre de 2020 · 02:30

Exactamente como grafica el audiovisual de “CMM”, el 2016 fue un año récord en cosecha de ajos, luego de algunas temporadas con bastantes complicaciones en el sector. Los productores festejaron a lo grande, y también los consumidores, que gozaron de una calidad espectacular para sus cocinas. Seguramente, también fue una época en la que muchos se regocijaron preparando la sopa de ajo, una elaboración de lo más antigua.

Os aseguramos que si no conocías este platillo, luego de probarlo habrás encontrado un nuevo modo de cocinar con este maravilloso ingrediente. A continuación te indicamos las cantidades para que se sirvan dos personas. Necesitaremos 200g de pan, 5 dientes de ajo, 150g de jamón serrano, 2 huevos, 1 litro de caldo de pollo, 1 cucharada de pimentón y 3 cucharadas de aceite de oliva.

Comenzaremos la receta pelando los dientes de ajo y cortándolos en láminas finas, haremos lo mismo con el pan. Luego pondremos a calentar el aceite de oliva en una olla, allí colocaremos los ajos hasta que comiencen a colorear.

Posteriormente agregaremos el pan y lo doraremos por aproximadamente 3 minutos. Éste paso le dará un sabor y un aroma increíble al plato, no lo evites por ningún motivo. Después colocaremos el jamón y el pimentón, cuidando que no se queme.

Verteremos el caldo de pollo y cocinaremos a temperatura media por unos veinte minutos. Al cabo de este tiempo, cascaremos los huevos sobre el caldo y los cocinaremos hasta que lleguen al punto en el que a ti te gustan más. Justo ahí, retiraremos de la cocina y esta delicia invernal estará lista para servirse.

Es muy importante que la sopa de ajos llegue a la mesa cuando aún está humeante, pues entonces sus sabores estarán más concentrados. Además, así cumplirá su propósito de abrigar las barrigas cuando las temperaturas del invierno se hacen sentir fuerte.

Este consomé es tan clásico que hay muchas versiones de él a lo largo y a lo ancho de todo el país. Por ejemplo, es muy habitual que en Soria se lo consuma con setas, en el País Vasco con Bacalao y en La Rioja con tomates y pimientos.

Este menú antiguamente era consumido a modo de desayuno, acompañado de una taza de café y los típicos huevos que se cocinaban con la temperatura del propio brebaje. Actualmente sigue siendo una opción muy habitual en los hogares, que incluso sirve para aprovechar las sobras de pan de días anteriores.