DELICIOSAS

Rosquillas de San Froilán, para una tarde de té mirando la nieve por la ventana

Una receta típica de León, directo a la comodidad de tu cocina.
lunes, 11 de enero de 2021 · 05:00

Pocos planes más lindos y tentadores que quedarse en casa toda la tarde, cuando el frío acecha en las afueras. Ni hablar si a ese programa, lo acompañamos con una delicia de la repostería, como resultan ser las rosquillas de San Froilán.

Este es un platillo tradicional de la gastronomía de León, pero si no lo conoces mucho aún, os recomendamos que observes el video de “Leonoticias” en el que hacen un interesante recorrido por su historia y adelantan de qué va la masa.

Para este postre necesitaremos 250ml de leche entera, 75g de mantequilla, 3 huevos, 150g de harina, 20ml de ron, 1 cucharada de azúcar, 1 pizca de sal, aceite de girasol, 125g de azúcar glass, unas gotas de zumo de limón y algunas cucharadas de agua.

Comenzaremos las rosquillas colocando la leche en un cazo junto con el azúcar, la mantequilla y la sal. Pondremos todo junto en la hornalla y mezclaremos para que se integre perfectamente. Cuando esté a punto de hervir, colocaremos la harina toda de una sola vez.

Ahora comienza una parte importante en el procedimiento, que si la llevas a cabo correctamente será garantía de que esta delicia saldrá bien. Tendremos que remover sin parar y de manera muy enérgica, con el paso de los minutos notaremos que la masa se pone más firme y es eso justamente lo que queremos lograr.

Cuando se despegue de los bordes del caso, retiraremos de la cocina y la dejaremos que pierda temperatura. Una vez que se templó, verteremos el ron y los huevos de a uno, mezclando siempre para integrar. Finalmente, obtendremos una masa un tanto pegajosa, brillante y muy perfumada.

En esta instancia, los “churronuts” (como también se les llama en Barcelona), ya estarán casi listos. Solamente resta colocar la preparación en una manga pastelera de pico ancho y armar los círculos sobre una placa para horno, en la que previamente colocaremos un papel antiadherente.

Finalmente, freiremos este manjar en aceite de girasol que no debe estar humeante. Cuando observes que se doraron de forma pareja, las quitaremos y dejaremos enfriar por completo para luego pasarlas por el típico glasseado. Lo puedes hacer mezclando azúcar glass con el zumo de limón y un poco de agua.