ESCALOFRIANTE

El hijo de la vergüenza de la Reina Isabel y el nuevo depredador con el que negocia alegremente

La Monarca no podrá detener a su heredero, va a por el Duque de York.
domingo, 2 de mayo de 2021 · 02:00

Érase una vez un tiempo muy feliz, aproximadamente un año y medio, en el que cierto hijo cuestionable de la Reina Isabel se desapareció del ojo mediático y casi se podía sentir que en su caso se haría justicia cuando la Monarca le dio la espalda institucionalmente. Esta vez, el Príncipe Andrés regresa con un nuevo escándalo, pero si su madre voltea a mirar hacia otra dirección, su hermano Carlos, no lo hará.

En 2020 saltó el caso del depravado multimillonario Jeffrey Eipstein que sepultó la imagen pública del ojito derecho de la Reina Isabel, y ahora en 2021 el Duque de York lo vuelve a hacer: otro viejo camarada, Harry Keogh, salta a la palestra para anular sus esperanzas de redimirse ante un indignado país que no le va a pasar ni una sola más.

El Príncipe Andrés vuelve a avergonzar a la Reina Isabel y a su familia.

En realidad, la relación entre Andrés y este nuevo y turbio personaje, tiene que ver con negocios en conjunto de los que ambos son socios comerciales y no es un tipo cualquiera, es un cliente con mucha influencia dentro de la cadena bancaria "Coutts" del Reino Unido, uno de los bancos más prestigiosos y antiguos del mundo donde la Reina Isabel resguarda parte de su patrimonio.

La revista "Vanidades" se hizo eco de una investigación llevada a cabo por el "Wall Street Journal" y las informaciones de "Times of London" que aseguran datos perturbadores que impulsaron su salida de la entidad bancaria: el camarada del vástago de la Reina Isabel, según denuncias, tocó el área de la ingle de varias compañeras de trabajo al tiempo que les pedía lo mismo para él. Eso sin contar con la creación de un "club de chicos" en el que se dejaban caer entre tertulia y tertulia, comentarios denigrantes contra etnias y el género femenino.

En manos de este personaje, Harry Keogh, están las inversiones de la Familia Real y la Reina Isabel.

Con el Príncipe Andrés, este depredador tiene una empresa en común, quizás la más conocida, "Lincelles", que entre otras funciones, administra las inversiones de la Familia Real, por lo que no se sabe si algunos intereses comerciales de la Reina Isabel y otros Windsor, están vinculados a este hombre que según los abogados del Duque de York, funge como "un viejo amigo y asesor".

Bien dicen que "el mejor reflejo de uno mismo es un buen amigo" y en este caso particular, el chiste se cuenta solo por así decirlo. Para los medios del vecino país resulta increíble la capacidad del aristócrata para amasar una lista de amigos con un prontuario tan despreciable y no renunciar a ellos, aún cuando la Reina Isabel como Matriarca le retirara sus títulos y el apoyo institucional.

El heredero de la Reina Isabel no le pasará una más al menor de sus pares.

Pero en esta oportunidad, el Príncipe Carlos, heredero de la Reina Isabel, comienza a tomar acciones al respecto, pequeñas pero indicativas de lo que piensa al respecto sobre las nuevas controversias que rodean a su hermano: no solo sustituyó al Duque de York en el patronato de la Royal Philharmonic Orchestra, sino que plantea desde ahora, reducir al máximo el número de integrantes de la Familia real que reciben subvenciones anuales una vez asuma como Rey. Esto afectará directamente a su confraterno menor y a su familia.

Por ahora, el nuevo Lord Chambelan de la Reina Isabel, Andrew Parker, exfuncionario del servicio secreto del MI5, se encuentra a pedido de la Monarca revisando de cerca el caso de Andrés en Estados Unidos para analizar y proceder ante los avances de la investigación que se ciernen en su contra. Uno de ellos, una denuncia formal realizada por Virginia Roberts, una joven británica que aseguró ser obligada a relacionarse con el Príncipe cuando apenas tenía 17 años. Aún la CIA espera por la colaboración del de York para esclarecer el caso.