REY JUAN CARLOS

Laurence Debray revela lo que nadie se imagina sobre el Rey Juan Carlos

Es la única que accedió a una biografía autorizada completa y con fuente de primera mano.
martes, 10 de mayo de 2022 · 04:00

“Es un ausente omnipresente", dice Laurence Debray en una entrevista con la revista “Telva” donde habla en profundidad sobre “Mi Rey caído”, la última biografía autorizada del Rey Juan Carlos. La pieza literaria contó con información que la periodista recobró de primera fuente, viajando muy seguido a Abu Dabi bajo pleno consentimiento del exmonarca.

Laurence Debray y el Rey Juan Carlos. (Imagen de archivo). 

Mucho se ha escrito sobre el Rey Juan Carlos más allá de la prensa, pero Laurence Debray está convencida de que ningún periodista accedió a una versión tan transparente como esta última. Ver al Rey en Abu Dabi significa mucho para la francesa, pues no comprende cómo se deja a un aristócrata tan importante para una Nación tan lejos de la Corona.

En su momento, la periodista le preguntó a Carlos Alsina: "¿Qué se hace con su entierro? El Escorial está lleno. ¿Lo van a dejar morir en Abu Dabi en medio del desierto? ¿le van a rendir honores? ¿lo van a perdonar?". Porque Laurence Debray comprende que España le debe demasiado al Emérito y que nada de eso se refleja en el presente que vive.

Lejos de su familia, solo y con algunos amigos que lo reciben y tratan bien en Abu Dabi, la vida del gran Rey Juan Carlos no es la que merece desde su punto de vista. Inclusive, es injusto para la Princesa Leonor, pues hasta a ella se le ha prohibido una serie de encuentros con la persona que más sabe de experiencia sobre lo que es sentarse en el trono de España, por mucho que le pese al Rey Juan Carlos.

El Rey Juan Carlos junto a Felipe VI. (Imagen de archivo). 

"El Gobierno actual, una coalición frágil que va de la izquierda a la extrema izquierda, aliado de los independentistas vascos y catalanes, formado con mucho esfuerzo después de tres elecciones, desea hacer tabla rasa del pasado y librarse del viejo héroe”, describe Laurence Debray en “Mi Rey caído”; “La vida privada del viejo monarca, disoluta y reprensible, que enturbia su obra política, no hace más que nutrir el discurso reinante" porque claro, no podemos hablar del Rey Juan Carlos solo como monarca, ya que su vida privada empañó gran parte de ese legado.

La tradición cristiana ordena la exclusividad cuando se ejecuta el sagrado matrimonio. Las leyes eclesiásticas sobre las que había jurado el Rey Juan Carlos se veían burladas cuando apareció con todas sus amantes delante de la Reina Sofía. Los dichos y contradicciones hacían publica la figura de un monarca desleal, más aún cuando se quebró la cadera en Botsuana.

Según Laurence Debray, el Rey Juan Carlos había entendido perfectamente que “estaba de sobra en España” y por esa razón abdicó, no sin antes protagonizar una salida triunfal digna de un verdadero héroe griego, según su mirada: “ni en las series de Netflix hubieran podido imaginar que, en pleno mes de agosto, después del confinamiento, un jefe de Estado, un rey, se marchara de su país y nadie supiera a dónde. ¡Es muy teatral! Una auténtica tragedia griega”.

La tragedia griega la escribió con puño y letra el propio Rey Juan Carlos. Hoy tiene amigos que lo llaman y visitan a menudo, contando con sus hijas que de vez en cuando toman un vuelo para ir a visitarlo. A excepción del Rey Felipe. Debray revela que “padre e hijo no mantienen una relación intensa. Don Juan Carlos ha pasado las dos últimas Navidades y sus dos últimos cumpleaños solo, en momentos en los que las familias suelen estar reunidas. Eso dice mucho”.

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