TRÉS DÉCADAS

Miguel Urdangarin, el único que podría tender un puente entre el Rey Felipe y la Infanta Cristina

Cumplió 20 años, inaugurando una nueva era en el palacio de zarzuela.
lunes, 2 de mayo de 2022 · 13:57

Miguel Urdangarin cumplió 20 años el pasado 30 de abril, apenas un día después que la Infanta Sofía cumpliese sus 15 años. Hablamos de una familia que parece haber cronometrado el nacimiento de las descendencias, lástima que al final las relaciones acabasen por estropearse.

Por motivos de público conocimiento, Causa Nóos, la Infanta Cristina quedó completamente apartada de la realeza. Apestaba a corrupción y, de alguna manera, entorpecía el legado que el Rey Felipe quería impartir en Zarzuela tras la abdicación del Rey Juan Carlos. Antes de 2018 todo olía a rosas y la armonía reinaba en la familia.

Miguel Urdangarin junto a sus padres, Iñaki y Cristina. (Imagen de archivo). 

Es que no hablamos de cualquier sobrino del Rey Felipe, sino de Miguel Urdangarin, su ahijado. La Infanta Cristina convirtió a su hermano en padrino de su tercer hijo, sellando lo que sería una excelente relación que, además, tendería un puente entre los hermanos.

La última vez que pudimos ver a Miguel Urdangarin y al Rey Felipe fue en 2017 a bordo de un velero. Miguel siempre fue fanático de las ciencias ambientales y los deportes, tal como su padre y Pablo, su hermano. Desde pequeño se mudó de ciudad en ciudad tras los pasos de su padre, lo cual distanció su vínculo con el padre de la Princesa Leonor.

Más allá de las distancias, Miguel Urdangarin conserva un bonito recuerdo de aquellas épocas. Nos consta, pues la última nota dedicada al protagonista de este escrito por parte de la revista “Hola” confirma esta relación. Si algo hicieron muy bien la Infanta Cristina junto a Iñaki fue alimentar los vínculos de sus hijos con sus parientes más cercanos y, sobre todo, entre ellos mismos.

El Rey Felipe es el padrino de Miguel Urdangarin. (Imagen de archivo). 

Miguel Urdangarin, al igual que sus hermanos, lucha para sostener un perfil bajo. No quiere ser visto por las cámaras, no le gusta dar declaraciones y evita al máximo toda exposición. Es por eso que vive en Londres, donde estudia Ciencias del Mar y no se lo ve ni en pintura por la ciudad. Ojalá podamos revivir pronto una nueva fotografía de padrino y ahijado, enseñando que los problemas pueden quedar a un lado de los descendientes. Una nueva generación, más interesante inclusive, se asoma en el Palacio de Zarzuela.

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