PRINCESA INGRID ALEXANDRA

El error fatal de la Princesa Ingrid Alexandra que avergonzó a su familia

Los nervios le jugaron una mala pasada.
domingo, 19 de junio de 2022 · 13:47

Conocidas son por todos las estrictas y extensas reglas que los miembros de la realeza deben respetar en cada evento al que asisten. No dan un paso sin antes consultar en su mente qué decía aquel bendito artículo del protocolo que les inculcaron desde que han podido leer sus primeras palabras. Para todo hay una norma, un código. Para vestir, para comer, para beber, para caminar y hasta para estornudar. Los royals lo saben, aunque este último fin de semana la Princesa Ingrid Alexandra haya parecido olvidarlo por completo, dejando en vergüenza a toda su familia.

Quienes conocen de estos temas, de la rigidez constante y permanente con la que se manejan los miembros de las realezas de toda Europa, saben lo que le pasó a la Princesa Vikinga. Entienden lo que significa lo que para muchos podría ser un gesto tan naturalmente común. A la joven nórdica la traicionaron sus propios nervios. Y quedó al descubierto en la foto que hoy circula en distintos medios de comunicación.

Cuando la Princesa Ingrid Alexandra se lleva el vaso de agua a la boca y ve que, frente a ella, una de las cámaras lo ha captado, es ahí, en ese instante, en que se da cuenta de todo. Su madre, Mette-Marit, con algo más de experiencia en estas cuestiones, fue la encargada de avisarle a su hija de la calamidad que acababa de cometer. Un error fatal, imperdonable para quienes han dedicado años de su vida a memorizar de principio a fin lo que un principesco con aspiraciones al trono debe hacer.

La Princesa Ingrid Alexandra y su error fatal en plena transmisión televisiva. (Foto: TV2)

La joven vikinga acababa de traicionar siglos de tradición al adelantarse más de la cuenta y no esperar a que la cena comience para tomar algo de la mesa. Pero su discurso, en el que derramaría algunas lágrimas, la tenía nerviosa. Y los efectos de los nervios son varios, como la sequedad que algunas veces genera en la garganta. Entonces, no pudo evitarlo. Porque para hablar primero debía sorber un poco del vital líquido, tan vital como las palabras que necesitaba hacer fluir para conformar a las decenas de invitados y monarcas presentes, que aguardaban con ansias lo que tenía para decir la futura heredera de la Corona de Noruega.

La Princesa Ingrid Alexandra decepcionó a sus padres, los Príncipes Haakon y Mette-marit de Noruega, pero la sensación quedó extinta minutos después, cuando ocurrió lo que será recordado como uno de los discursos más emotivos pronunciados en el Palacio de Oslo, que hizo llorar a varios de los comensales, como su propia madre y la Reina Máxima, conocida por dar a conocer sus emociones por encima de cualquier protocolo.

De la decepción al orgullo

Como dijimos antes, la decepción fue momentánea y se transformó, más tarde, en orgullo. Fue el propio Rey Felipe el encargado de hacérselo sentir a la Princesa Mette-Marit, madre de la Princesa Ingrid Alexandra, quien, además, es su ahijada.

El Rey Felipe felicita a Mette-Marit, madre de la Princesa Ingrid Alexandra. (Captura TV2)

En una foto difundida por "TV2" se puede ver a Su Alteza español felicitando efusivamente a la Consorte noruega por las palabras de la futura heredera del trono, con algún dejo de emoción que no pudo ocultar del todo. Algo sorprendente, conociendo la frialdad que caracteriza al Felipe VI desde su ascenso al trono.

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