PRÍNCIPE CARLOS

El Príncipe Carlos sigue los pasos del Rey Juan Carlos

La vergüenza invade a la Casa Windsor.
miércoles, 29 de junio de 2022 · 04:30

Shame. Vergogna. Vergonya. La honte. Schaamte. Schande. En inglés, italiano, catalán, francés, neerlandés, alemán. En el idioma que sea, en el momento que se elija –no importa-, porque el Príncipe Carlos ha traído nuevamente la vergüenza hasta los pies de su longeva y pobre madre, la Reina Isabel. Una vez más, de la misma forma que hace unos años. El mismo error, la misma piedra; el mismo origen de relaciones problemáticas, no aprende. Y a la monarca le recordaría a alguien en particular. Alguien cuyo nombre ha tenido atravesado en su mente durante el último tiempo, meditando si acaso cometió un error y la forma de remediarlo. El Rey Juan Carlos sería ese quién, el de sus pensamientos preocupantes más recientes, como una sombra que asoma como las nubes negras de tormenta que cubren la Casa Windsor. Pero, no por el español, sino por la última travesura de su hijo mayor.

El escándalo está servido. Forma parte del menú del día, de la semana, del mes y por qué no, de lo que resta del año. Recién cumplidos sus 70 años en el trono, con merecido festejo del Jubileo de Platino mediante, y ahora esto. No se puede creer. El Príncipe de Gales ha sido acusado nuevamente de recibir dineros de un jeque y de una manera muy poco prolija, indigna para un Rey (o alguien que pretende serlo). Casi tan indigno como lo que le costó el trono a Juan Carlos I. A estas alturas, casi un mentor para el heredero inglés.

El Príncipe Carlos mira fijamente la Corona cada vez más lejana en la Apertura del Parlamento 2022. (Foto: Bekia)

La prensa inglesa publicó la información y los diarios la comercializan como pan caliente. En Inglaterra casi que no se lee otra cosa desde que se supo. El Príncipe Carlos, en nombre de la Corona Británica, habría aceptado entre 2011 y 2015 sumas que ascienden a tres millones de euros. Los recibió de un jeque árabe, Hamad Bin Jassim Jaber Al Thani, quien fuera Primer Ministro de Qatar.

Tan desprolija fue la maniobra protagonizada por el primogénito de la Reina Isabel, que llegó a aceptar un millón de euros metidos en una bolsa de compras, más precisamente de Fortum & Mason que comercializa alimentos de lujo. Y esto fue confirmado por el prestigioso diario inglés “The Sunday Times”.

Según lo que se han apurado a aclarar desde la Casa Real británica, es que el dinero recibido en ese período de tiempo fue entregado con “fines benéficos” a distintas fundaciones –algunas de ellas administradas por el propio Carlos de Gales- mediante “una gestión apropiada y siguiendo todos los pasos correctos”.

Rey Juan Carlos y Príncipe Carlos, ambos miembros de la honorable Orden de la Jarretera (Foto: Gtres)

La misma piedra, o parecida

Ya en 2021 el Príncipe Carlos había sido salpicado por un escándalo de similares características y en el mismo idioma. Otra vez un jeque árabe lo complicaba. Encendieron las alertas una carta y un reloj carísimo que el heredero al trono había enviado al saudí Marei Mubarak bin Mahfouz. Un agradecimiento por una generosa donación que habría hecho tiempo antes.

Fue tan escandalosa la situación que el propio hijo menor de Carlos de Gales cortó relaciones con el magnate árabe, al considerar que detrás de su generosidad escondía oscuros intereses.

¿Separados al nacer?

Es imposible no remontarse a los desfalcos financieros del Rey Juan Carlos luego del escándalo más reciente del Príncipe Carlos. Aunque, a diferencia del inglés, que jura que el dinero tenía destinos benéficos, el español ocultó regalos en dinero metálico y otras formas como viajes o artículos de lujos, que estaba obligado a declarar al fisco a pesar de ser el dueño de la Corona.

El Rey Juan Carlos con el rey de Bahréin, Hamad bin Isa Al Khalifa, en 2014. (Foto: El Español)

La investigación, que luego se cerró de la peor de las formas, mostró que Juan Carlos I había ocultado desde 2008 y hasta 2012 la recepción de sumas cercanas a 100 millones de dólares y otras de cerca de dos millones de dólares, ambas cifras provenientes de dos soberanos árabes, del Rey Abdalá bin Abdelaziz y del Sultán de Bahrein, Hamad bin Isa Al Khalifa. ¿Acaso no parece familiar?

Si el Príncipe Carlos no tiene más cuidado, podría seguir el camino del Rey Juan Carlos. Siempre le quedará el Príncipe William a la Reina Isabel.

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