JESULÍN DE UBRIQUE

Jesulín de Ubrique se encuentra entre la gloria y el sacrificio familiar

Descubriendo la historia no contada de Jesulín de Ubrique, desde sus inicios en la tauromaquia hasta su actual éxito televisivo.
martes, 21 de noviembre de 2023 · 22:17

Jesulín de Ubrique, a sus 49 años, no solo brilla en la televisión, sino que también revela aspectos desconocidos de su infancia y juventud, marcadas por responsabilidades y sacrificios familiares. Su historia, más allá de los ruedos, es un relato de superación y presiones ocultas.

Desde su aparición en programas como “Mi casa es la tuya” y “MasterChef Celebrity”, Jesulín ha compartido detalles íntimos de su vida. Su infancia, lejos de ser convencional, estuvo marcada por la responsabilidad de mantener económicamente a su familia desde muy joven, una carga impuesta por sus padres, Carmen Bazán y Humberto Janeiro.

El gran Jesulín de Ubrique muestra su descontento al querer escapar de sus responsabilidades familiares. Fuente: (Google)

Jesulín, quien tomó la alternativa como torero a los 16 años, se convirtió en una sensación en los 90. Sin embargo, su decisión de dejar las plazas de toros y buscar un nuevo camino revela un deseo de liberarse de las responsabilidades impuestas por su familia. A pesar de su éxito y felicidad en la tauromaquia, Jesulín confiesa que hubiera preferido una infancia normal, donde jugar y estudiar hubieran sido sus únicas preocupaciones.

El torero recuerda con nostalgia y cierta melancolía aquellos días. A pesar de disfrutar su carrera, admite que la presión de ser el sostén económico de su familia desde tan temprana edad fue un desafío enorme. Esta responsabilidad, según sus propias palabras, cambió el curso de su infancia y juventud.

Los sentimientos de Jesulín de Ubrique son expuestos tras varias situaciones vividas en Masterchef Celebrity. Fuente: (Google)

Curiosamente, Jesulín atribuye gran parte de su éxito a la figura de Humberto Janeiro, su padre y mayor influencia. A pesar de la presión ejercida, Jesulín reconoce a su padre como su mayor apoyo y artífice de su carrera. La venta de las únicas dos escopetas de su padre para comprarle becerras y permitirle torear es un ejemplo conmovedor de sacrificio y fe en su talento.

La vida de Jesulín de Ubrique, más allá de los reflectores y el glamour, es una historia de sacrificio, presión y superación. Desde su infancia como sostén económico hasta su éxito en la televisión, Jesulín ha demostrado ser un luchador incansable, cuya historia inspira y conmueve a partes iguales.