REAL DE A OCHO

El Real de a Ocho: La moneda que dominó el mundo y dio origen al dólar

Descubre la fascinante historia del Real de a Ocho, la moneda internacional que impuso el Imperio Español durante más de tres siglos. Desde su acuñación en el siglo XVI hasta su influencia en la creación del dólar estadounidense, esta moneda dejó un legado duradero en la economía global.
sábado, 15 de julio de 2023 · 00:05

Durante más de tres siglos, el Real de a Ocho se convirtió en la moneda internacional más codiciada y dominó el comercio mundial. Fabricada en gran parte con plata americana, esta moneda fue acuñada por el Imperio Español en el siglo XVI y se convirtió en la primera unidad monetaria en globalizarse en la historia moderna. Su influencia fue tan significativa que se convirtió en el modelo para la creación del dólar estadounidense y precedió a la libra esterlina de oro británica.

La historia del Real de a Ocho se remonta a la reforma monetaria de los Reyes Católicos de España en 1497, donde se estableció al Real, una moneda de plata, como unidad de pago. Sin embargo, fue en el siglo XVI cuando esta moneda se popularizó, impulsada por los reinados de Carlos I y V de Alemania, y Felipe II, que representaron la época de mayor expansión del imperio español.

"Real de a Ocho. (Fuente: Google)"

La abundancia de plata proveniente de América, especialmente de las minas de México y del Cerro Potosí en Bolivia, impulsó la emisión de monedas de plata en gran cantidad. A partir de diversas reformas, se estableció el Real de a Ocho, que multiplicaba por ocho el valor del Real de los Reyes Católicos.

El Real de a Ocho se consolidó como una moneda global en el siglo XVIII, especialmente durante la dinastía de los Borbones en España. A través del Galeón de Manila, que conectaba Acapulco con Filipinas, la moneda se introdujo en Asia y fue aceptada en países como China, Japón, Corea e India.

"Real de a Ocho. (Fuente: Google)"

Aunque el imperio español comenzó a decaer, el Real de a Ocho siguió siendo una moneda competitiva hasta finales del siglo XIX. Su influencia se extendió por todo el mundo y fue adoptada en los dominios del imperio británico, además de servir como modelo para la creación de monedas en diversos países, incluyendo el dólar estadounidense.

El Real de a Ocho dejó un legado duradero como precursora de la economía global y su influencia se puede observar en la actualidad en la forma en que se desarrollaron otras monedas internacionales. Esta moneda, que circuló por los océanos y fue codiciada por las potencias mundiales, se mantendrá como una pieza clave en la historia monetaria y comercial de la humanidad.