MONEDAS

Revisa tu hucha: ¿Es tu moneda de 10 pesetas un bono de más de 300 euros y una jornada de esquí en los Pirineos?

No todas las monedas tienen este valor, pero descubrir una rareza como esta podría transformar un día ordinario en una aventura invernal.
sábado, 3 de febrero de 2024 · 08:23

La numismática en España está experimentando un renacer, con coleccionistas y aficionados buscando tesoros escondidos en sus propias casas. La moneda de 10 pesetas de 1878, una reacuñación de 1962 con una tirada limitada de solo 18.000 ejemplares, es un ejemplo perfecto de cómo la historia y la exclusividad pueden incrementar significativamente el valor de una pieza. Esta moneda, que una vez circuló tanto en la España peninsular como en ultramar, ahora es un codiciado objeto de colección.

No es solo en España donde el coleccionismo de monedas está ganando terreno; es una tendencia que se observa a nivel mundial. La Fábrica Nacional de Moneda y Timbre juega un papel esencial en este fenómeno, produciendo monedas que no solo sirven como medio de intercambio sino también como piezas de arte y de historia. Entre estas, la moneda de 10 pesetas de 1878 destaca por su singularidad y potencial valor en el mercado de coleccionistas.

La moneda de 10 pesetas buscada por coleccionistas. Fuente: (Google)

Si alguna vez has pensado que esas viejas monedas que rondan por casa no son más que metal sin valor, piénsalo de nuevo. Según Business Insider, incluso monedas de denominaciones pequeñas pueden alcanzar precios sorprendentemente altos en el mercado de coleccionistas, con algunas piezas de 10 pesetas llegando hasta los 150 euros. Antes de vaciar esa hucha, podría valer la pena darle un segundo vistazo a lo que contiene.

En este creciente mercado, la figura del tasador de monedas se ha vuelto más relevante que nunca. Estos expertos pueden identificar el verdadero valor de tus monedas, diferenciando una común de una verdadera joya numismática. Con monedas de la realeza y de figuras históricas españolas como Juan Carlos I, Francisco Franco y Leonor de Borbón alcanzando altos valores, nunca ha sido tan importante conocer el valor de lo que guardas.

Cara reversa de la moneda de 10 pesetas valiosa. Fuente: (Google)

En resumen, ese cambio suelto que tienes podría ser mucho más valioso de lo que jamás imaginaste. La moneda de 10 pesetas de 1878 es un claro ejemplo de cómo la numismática puede convertir pequeñas piezas de metal en grandes tesoros. Así que, antes de pasar por alto esas monedas antiguas, considera la posibilidad de que una de ellas pueda ser tu boleto para una emocionante jornada de esquí en los majestuosos Pirineos. ¡La aventura de descubrir tesoros numismáticos espera!