MONEDAS

Tesoros Numismáticos: La Moneda de 80000 Pesetas de 1990, una Joya Olímpica de Juan Carlos I

Sumérgete en la historia y la grandeza de las Olimpiadas de Barcelona'92 a través de la moneda de 80000 pesetas de 1990, dedicada al "Atleta Cósmico".
sábado, 3 de febrero de 2024 · 10:07

La moneda de 80000 pesetas de 1990, un tributo del rey Juan Carlos I a las Olimpiadas de Barcelona'92, es un ejemplo excepcional de la conexión entre la numismática y los eventos históricos. Esta pieza única, acuñada en Madrid, presenta un diseño impresionante que rinde homenaje al espíritu olímpico bajo el título "Atleta Cósmico". El monarca, un apasionado defensor del deporte, eligió un diseño que encapsula la energía cósmica y la dedicación de los atletas.

Con un diámetro de 38 mm y un peso de 27 gramos, esta moneda de 80000 pesetas es una obra maestra tanto en términos de tamaño como de detalle. Su canto estriado y liso, junto con la pureza del oro de 999 milésimas, la convierten en una pieza codiciada por coleccionistas y entusiastas de la numismática. La conservación FDC (Flor de Ceca) resalta la condición impecable de la moneda, prácticamente como recién acuñada.

Moneda de 80000 Pesetas de 1990. Fuente: (Google)

La acuñación de esta moneda fue limitada a una tirada de 2894 piezas, agregando un elemento de rareza que contribuye a su valor en el mercado numismático actual, estimado en 1700 euros. La combinación de su diseño artístico, la representación histórica de las Olimpiadas y su escasa disponibilidad la convierten en una inversión atractiva para aquellos que buscan agregar piezas únicas y significativas a sus colecciones.

Moneda de 80000 Pesetas de 1990. Fuente: (Google)

Cada detalle de esta moneda cuenta una historia, desde la elección del diseño por parte del rey Juan Carlos I hasta su tirada limitada y su conservación impecable. Al poseer esta moneda, no solo adquieres una pieza valiosa desde el punto de vista financiero, sino también un fragmento tangible de la historia española y olímpica que perdurará a través del tiempo. En resumen, la moneda de 80000 pesetas de 1990 es más que una simple pieza de oro, es un testimonio tangible del espíritu olímpico y del arte numismático que la hace verdaderamente excepcional.