REINA LETIZIA

El enemigo inesperado y el percance que alteró a la Reina Letizia en Mauritania

La Consorte vivió un momento complicado en su último día de viaje.
jueves, 2 de junio de 2022 · 14:05

La Reina Letizia ha sufrido un percance en el segundo y último día de su travesía por Mauritania: un enemigo invisible e inesperado la ha tomado por sorpresa mientras completaba su intensa agenda de visitas enfocada en las tareas de salud y alimentación que los trabajadores españoles están desarrollando en el país desde hace décadas.

Luego de una primera parada en el proyecto Huertos que promociona un espacio para mitigar y adaptarse a las condiciones tan duras del desierto y el cambio climático, justamente ahí fue que la Reina Letizia conoció al enemigo en todo su esplendor: un intenso temporal seguido de fuertes ráfagas y un aluvión que ha provocado una feroz tormenta de arena.

La Reina Letizia sorprendida por una tormenta de arena. Fuente: (Casa Real)

Luego del susto inicial ante el fenómeno climático, la Consorte debió refugiarse en las carpas de los trabajadores no sin antes apelar a gafas de sol y a mascarillas para protegerse del temporal que se ha suscitado nada más y nada menos que en el mítico desierto del Sahara.

Es que fueron las complicadas condiciones climáticas las que en esta visita alteraron a la Reina Letizia, quien ha visto con sus propios ojos cómo el viento arrastraba gran cantidad de arena, una situación por demás incómoda para la esposa de Felipe, pero a la cual ha sabido sobreponerse.

La madre de Leonor y Sofía capeó el temporal y no se frenó ante las condiciones adversas: al cabo de unos minutos se puso a conversar con quienes trabajan este terreno y promueven la seguridad alimentaria y el empleo para las 130 familias de la zona que ocupan los invernaderos que albergan plantas y semillas.

La Reina Letizia, en Mauritania. Fuente: (Casa Real)

No es la primera vez que el viento le juega una mala pasada a la Reina Letizia, pero nunca había conocido en carne propia las dimensiones del entorno desértico. A sabiendas de lo que le esperaba, la experiodista se acomodó a las circunstancias, se olvidó de la elegancia de otras citas y se puso botas a media caña de cordones y con suela dura.

Eso sí: las gafas de sol son de un modelo de Carolina Herrera, un recurso improvisado ante el desierto del Sahara que ocupa casi todo el territorio de Mauritania y que la despidió a la Reina Letizia envuelta en una marea de arena y una ventisca que será motivo de anécdotas en su regreso a Zarzuela.

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